Otro Mundo es Posible con Trabajo Decente


La importancia del Trabajo de Cooperación al Desarrollo: ante una pandemia mundial la acción debe ser global.

El modelo sobre el que se sustentaba nuestro estilo de vida hasta hace apenas mes y medio ha quedado en evidencia con la llegada del COVID-19. Pero esta realidad, que ha golpeado a todas las esferas del planeta, llevaba tiempo anunciando su llegada mientras hacíamos oídos sordos y continuábamos destruyendo nuestra biodiversidad y emprendiendo políticas que daban (y dan) la espalda a las comunidades más empobrecidas. Sectores del planeta que, por cierto, se encuentran empobrecidos debido al enriquecimiento de occidente. En concreto, de grandes empresas que, para poder mantener las conductas de consumo, decidían aprovechar los recursos de otros lugares y las opciones de precarización laboral que el marcado global pudiera brindarles.

            Ante esta realidad, no eran pocas las voces que avisaban de que las diferentes decisiones que se estaban tomando podían traer consecuencias funestas. Desde el hecho demostrado de que la destrucción de biodiversidad facilita la propagación de virus entra otros animales y personas, hasta el diseño de políticas sociales que no fueron pensadas para dar cobertura a una crisis social como la que estamos comenzando a enfrentar.

Es importante recordar y más en un día como el Primero de Mayo que, para soluciones globales a situaciones que afectan a la situación laboral de personas en todo el mundo, la Cooperación al Desarrollo se muestra como una herramienta creadora de sinergias de trabajo en red que generen emancipación real de todas las personas y conductas de solidaridad y corresponsabilidad tanto en el Norte como en el Sur.

Desde la Fundació Pau i Solidaritat PV reivindicamos que Otro mundo es posible pero para ello otro modelo es necesario, un modelo que nos brinde trabajo decente e igualdad en el acceso a las oportunidades de partida. Para conseguirlo, trabajamos día a día dedicando nuestros esfuerzos a la cooperación al desarrollo creando sinergias entre el Norte y el Sur, apoyando proyectos de desarrollo Comunitaria en América Central y promoviendo la corresponsabilidad con los Derechos Humanos en el territorio valenciano.

El trabajo se intensifica ante una crisis sanitaria que está obligando a todo el planeta a aumentar la distancia social y, con ello, destruyendo puestos de trabajo. Entre todas intentamos adaptarnos para seguir impactando socialmente en un contexto de confinamiento complicado en el que nos cuentan desde San Cristobal de Las Casas en Chiapas que la policía está reprimiendo con armas de fuego a los compañeros y compañeras indígenas choles de la comunidad HidalgoJoshil del municipio de Tumbalá. Los ataques a los derechos humanos se están dando en todo el territorio y nos cuentan “No es el virus sino la maldita violencia”.  

Por otro lado, y sin desplazarnos de América Central, nos cuentan desde El Salvador que con la llegada del confinamiento no están recibiendo cobertura social de calidad ante la pérdida de empleos y la violencia estructural también les está azotando.

Hoy es el día Internacional de los y las Trabajadoras y lo aprovechamos para recordar que no podremos celebrar este día con alegría mientras el modelo de globalización en el que vivimos siga siendo una fuente de violencia y de exclusión social pero no dejaremos de trabajar hasta conseguir que un modelo comprometido con el Desarrollo Sostenible se instale en nuestras vidas.

5/1/2020