En conflictos y catástrofes, protejamos a los niños del trabajo infantil


Este año, el Día mundial contra el trabajo infantil (12 de junio) se centra en el impacto de los conflictos y catástrofes en el trabajo infantil.

El trabajo infantil es una violación de los derechos humanos de los niños, un freno al desarrollo sostenible y una mancha en la historia de la humanidad. Su eliminación es una prioridad mundial y mundialmente acordada. A través de la meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la comunidad internacional se ha comprometido a eliminar todas las formas de trabajo infantil para 2025. Esta meta sólo puede lograrse si no se deja atrás a ningún niño en la lucha contra el trabajo infantil – independientemente de lo difíciles y complejas que sean las circunstancias.

En el mundo, más de 1.5oo millones de personas viven en países afectados por conflictos, violencia o se encuentran en situación de fragilidad. Al mismo tiempo, cada año, alrededor de 200 millones de personas se ven afectadas por catástrofes naturales. Un tercio de los cuales son niños y niñas. Una proporción importante de los 168 millones de niños y niñas víctimas del trabajo infantil viven en zonas afectadas por conflictos y catástrofes.

Las niñas y los niños tienen derecho a ser protegidos durante las situaciones de conflicto y catástrofe, y el interés superior del niño debe ser respetado. Tienen derecho a volver a tener una vida normal y a regresar a la escuela lo antes posible – la educación es clave en la lucha contra el trabajo infantil y para el desarrollo de sociedades prósperas. Es simplemente un error que los niños y las niñas tengan que trabajar para garantizar su propia supervivencia y la de su familia. La infancia debe ser protegida en todo momento.

Este año se hace un llamamiento para que se concierten esfuerzos encaminados a:

- Integrar y abordar en una fase temprana la temática del trabajo infantil en las respuestas humanitarias.

- Abordar las causas profundas del trabajo infantil a través de la educación, la protección social, intervenciones para garantizar los medios de subsistencia, y oportunidades de trabajo decente para las personas adultas.

- Defender los derechos humanos de los niños y niñas refugiadas y desplazadas para protegerlas contra el trabajo infantil y la trata.

- Fortalecer los esfuerzos de colaboración y sensibilización por medio del diálogo social, con miras a poner fin al reclutamiento y la utilización de la infancia en conflictos armados y en otras peores formas de trabajo infantil.

- Asegurar que se preste atención continua a la promoción de un programa de trabajo decente para prevenir el trabajo infantil durante los procesos de reconstrucción y recuperación, mediante la promoción de la formación técnica, la protección social y el trabajo decente para las personas adultas y jóvenes en edad de trabajar.

Más información en: http://www.oit.org/ipec/Campaignandadvocacy/wdacl/lang--es/index.htm

 

7/25/2017